Chimezie Metu ya se encuentra restablecido de la grave lesión que sufrió en el tendón de Aquiles vistiendo la camiseta del Barça la pasada temporada, y para volver a rodarse, aceptó la oferta del DreamLand Gran Canaria para jugar lo que resta de temporada a las órdenes de Jaka Lakovic.
Una incorporación de lujo para el conjunto canario que se la ha jugado para traerse al ex jugador de la NBA a las Islas, a la espera de poder confirmar que su recuperación ya es total y que pueda ofrecer un rendimiento parecido al que dio al conjunto azulgrana durante los meses en que estuvo en el equipo.
Metu volvió a estar en la onda blaugrana antes del inicio de temporada, aunque el jugador no se quiso someter a una revisión previa, ni tampoco acabó surtiendo efecto los contactos que tuvo con el Fenerbahçe ni el AS Mónaco.
Opción para el juego interior
Ahora, con su llegada al Gran Canaria, todos los ojos estarán puestos en el jugador para ver si recupera la forma y volver a estar en el ‘mercado’ donde seguramente le saldrán muchas novias, y una podría ser el Barça. Y es que Metu se convierte en un jugador muy interesante para el club blaugrana que cuenta con la nacionalidad nigeriana y por tanto no ocupa plaza de extracomunitario.
Con sus 2,08 de altura, es un jugador muy polivalente, tanto en su posición natual de ‘cuatro’ aunque también puede rendir de ‘cinco’ como ya lo hizo en muchas ocasiones en el Barça, y eso dispara el interés del conjunto azulgrana que tiene pensado renovar por completo su juego interior.
En su etapa de blaugrana con Peñarroya en el banquillo, Metu fue uno de los grandes referentes, promediando 11,8 puntos, 4,8 rebotes y 11,8 de media en la Euroliga, mientras que en la competición domésticas también brilló con promedios de 13,2 puntos, 3,8 rebotes y 14,1 de valoración.