Juan Carlos Ferrero es el nuevo protagonista de El Cafelito de Josep Pedrerol, donde el exentrenador de Carlos Alcaraz habla por primera vez con calma sobre uno de los gestos que más llamó la atención tras la ruptura entre ambos: dejar de seguir al murciano en Instagram.
La separación entre Ferrero y Alcaraz fue una de las grandes noticias del tenis a finales de 2025. La relación entre entrenador y jugador llegaba a su fin tras una etapa brillante en la que trabajaron juntos desde que el murciano era apenas un adolescente y que terminó con el español consolidado como una de las grandes figuras del circuito. De hecho, ya sin el valenciano en su equipo, Alcaraz logró conquistar el Open de Australia en el inicio de esta temporada.
En su charla con Pedrerol, el exnúmero uno del mundo explicó el motivo por el que decidió dejar de seguir al murciano en redes sociales, un gesto que generó numerosos comentarios tras el anuncio de su separación profesional.
“No le sigo porque necesito un poquito de tiempo. Por separar. Al mismo tiempo, si veo Instagram me sale por todas partes. No he conseguido nada. Sigo cuentas de tenis, torneos… y me sale igual”, explicó Ferrero, que quiso dejar claro que no se trató de un gesto de enfado.
“No lo hice por despecho, en absoluto”, añadió el técnico valenciano durante la entrevista.
¿UNA RECONCILIACIÓN EN EL FUTURO?
Durante la conversación en El Cafelito, Ferrero también fue preguntado por la posibilidad de volver a trabajar con Alcaraz en el futuro. Y lejos de cerrar esa puerta, dejó claro que no descarta un reencuentro profesional.
“Dicen que las segundas partes nunca fueron buenas, pero hay algunas películas en las que sí lo son. En el fondo de mi corazón no podría decirle que no a Alcaraz”, reconoció.
El campeón de Roland Garros, ganador de la Copa Davis y antiguo número uno del mundo también habló sobre cómo vivía su etapa como jugador, recordando su carácter exigente durante la competición.
“Soy muy meticuloso y cuadriculado. Me duraban mucho los cabreos, dos o tres días de sentirme mal conmigo mismo. Como entrenador intenté enfocarlo de otra manera”, explicó.
Ferrero también recordó cómo vivió la repentina fama tras conquistar la Copa Davis, una situación que le llevó incluso a refugiarse durante días en casa.
“La fama me cayó de repente. Estuve casi dos semanas en casa sin salir. Yo soy más de campo y a día de hoy sigo siendo así”, concluyó.