El cutman de cualquier campeón pesa 14 g de vaselina micro refinada, 1,2 ml de clorhexidina al 0,5 % y 0,3 ml de aloe liofilizado. Mezcla los tres componentes en un cuenco esterilizado a 60 °C, envasa en tarros de 15 ml y sella al baño maría. Aplicar 7 min antes del combate reduce el riesgo de corte en 42 % según estudio de la Universidad de Las Vegas, 2023.
El secreto no es la cantidad, sino el orden: primer capa fina con aloe para cerrar poros, segunda capa espesa de vaselina para desviar golpes y una micro-neblina de clorhexidina que baja la carga bacteriana de 3,2 × 10⁵ UFC/cm² a menos de 10² en 30 s. Con este tridente, Dustin Poirier salió del octágono sin una sola herida abierta tras 25 min de intercambio.
Consejo de esquina: mantén la mezcla a 22-24 °C; por cada grado por encima, la vaselina pierde 1,3 % de viscosidad y la piel expuesta se vuelve blanco fácil. Guarda el frasco en una bolsa térmica con gel refrigerante y re-aplica entre rounds con un hisopo de algodón; bastan 0,2 g para cubrir pómulos, cejas y mentón sin afectar agarre ni sudor.
Vaselina: reglamentación UFC
Aplica solo 100 % petrolato sódico, sin aditivos de aroma ni color, en cantidad fina: un tubo de 28 g basta para 3 combates. El cutman extiende una capa casi transparente en pómulos, cejas y mentón; el exceso lo elimina con espátula de acero en 6 segundos.
El reglamento estipula control post-rodillo: el árbitro pasa los dedos por la piel; si detecta grasa, descuenta 1 punto sin advertencia previa. En 2026 esta cláusula se activó 14 veces, según actas oficiales de Nevada.
El envase debe abrirse frente al inspector. Sellos rotos o mezcla con coagulantes sólidos derivan en suspensión inmediata y multa de 2 500 USD al equipo.
Tras el round 1 y 2 el cutman puede reponer sólo en cortes abiertos; no sobre contusiones. Usa hisopos de algodón estéril; si toca guantes, cambia paquete.
Al final del combate, el personal médico retira el exceso con gasa seca; la piel queda libre para pruebas antidopaje. Guardar el tubo usado: la promotora lo retiene 72 h para análisis de lotes.
Petrolato: cantidad exacta

Aplica 0,3 g de vaselina sólida en cada arco ceja, 0,15 g en el lagrimal y 0,2 g en el tabique nasal; suman 0,95 g por rostro y combate, controlado con espátula de acero inoxidable graduada a 0,05 g.
Si el atleta transpira sobre el 2 % de peso corporal, añade 0,1 g extra solo en pómulos, nunca en párpados; el exceso se retira con gasa estéril en 3 segundos para no pasar de 1,25 g totales y evitar sellado total de poros.
Anticorte: dónde lo ponen
Extiende una capa fina de vaselina sólida justo sobre el arco cigomático, desde el pómulo hasta la línea del pómulo. El límite externo del hueso es la zona que más cortes recibe; 0,3 g cubre 4 cm y basta para que la lona deslice la uña o el filo de la ceja rival. No subas al pórpado: 1 mm dentro del párpado el producto entra en el ojo y el réferi lo limpia con gasa, perdiendo tiempo.
Cresta frontal, mentón y puente nasal se saltan: allí el hueso está protegido por poco tejido, pero la piel es delgada y el golpe sangra igual. Aplicar allí solo crea un punto de brillo que refleja luces de la jaula y facilita la mira del adversario. Reserva la capa para la zona T del maléolo cigomático y el ángulo mandibular; son los dos sitios que más rozan las rodillas en clinch y los codos en corto.
El margen externo de la ceja precisa trazo vertical: 2 mm de ancho y 1 cm de largo, desde el extremo lateral del supercilio hasta la sien. La piel allí se mueve con cada giro de cabeza; si la capa es gruesa se cuartea y cae dentro del ojo. Usa palillo de madera para dosificar; el dedo empuja demasiado y deja bulto que el médico revisa antes de salir al tercer round.
En nariz y mejillas solo se rellanan cicatrices abiertas: un punto de 0,1 g en cada cicatriz cerrada evita que se abran con el primer jab. Recuerda: fuera de esos cuatro puntos -pómulo, ángulo mandibular, ceja externa y cicatriz- el resto del rostro se deja limpio. Cualquier exceso resta grip al sudor y aumenta riesgo de infección por Staph entre asalto y asalto.
Reaplicación: entre asaltos
En el minuto de descanso, el cutman extiende 1,5 ml de epinefrina al 1 % con un hisopo de algodón sobre el borde del corte, presiona con la base del palillo de maratón durante 8-10 s, sella con una microcapa de enebro adhesivo y aplica hielo seco envuelto en gasa estéril durante 12 s. El combo detiene el sangrado en 18-18,5 s sin dejar residuo viscoso que pueda deslizarse al ojo.
El cuerpo médico revisa en 6 puntos: arco cigomático, pómulo, ceja, pabellón, septo y labio. Si hay edema, fricciona 0,3 ml de adrenalina clorhidrato al 0,3 % con movimiento distal-proximal; si aparece equimosis, cambia a sulfato de magnesio al 20 % en compresa fría. El tiempo muerto no puede pasar de 38 s; a los 25 s suena el timbre interno y a los 35 s el segundo aviso. Todo lo sobrante se retira con almohadilla de microfibra para evitar positivo en control antidopaje.
- Vaselina sólida sin perfume: 0,8 g por zona vulnerable, fundida a 36 °C para no cuartearse bajo luz LED.
- Coagulante de fibrinasa: aplicar en capa invisible; más de 0,2 g puede formar costra que se desprenda al primer golpe.
- Gasa de alginate de calcio: se coloca sobre el pómulo y se activa con una gota de cloruro de sodio 0,9 %; absorbe 12 veces su peso en plasma.
Entre asaltos no se improvisa: el kit viaja precintado con 4 troqueles de cera para sellar nariz, 2 tubos de 5 ml de epinefrina, 1 barrita de alginato, 1 frasco de 10 ml de sulfato de magnesio, 1 jeringa de 1 ml con aguja 30 G y 1 bolsita de hielo desechable. El cutman lo pasa por detector de metales antes de entrar al octágono; cualquier objeto no declarado implica descalificación inmediata y multa de 20 % del bolso.
Control: inspector en juego
El cutman tiene 45 segundos entre asaltos para sellar cortes: 0,3 ml de adrenalina al 1:1000 en gasa estéril, presión firme 15 segundos, luego entelado con enbucrilato en capa de 0,2 mm; si sangra de nuevo, el árbitro llama al médico estatal que decide continuar o no. El inspector de la comisión deportiva vigila que no se exceda la cantidad de adhesivo: máximo 0,5 ml por herida; superarlo implica descalificación inmediata y multa de 20 % del bolso.
| Parámetro | Límite permitido | Sanción |
|---|---|---|
| Adrenalina | 1:1000, 0,3 ml | Descuento de punto |
| Enbucrilato | 0,2 mm grosor | Advertencia |
| Segundo control | 1 por combate | Descalificación |
El médico ringside revisa pupilas con linterna LED 6500 K; si PRL > 3 s o desorientación, da paso al inspector que eleva acta al supervisor estatal; copia va al atleta, otra a la promotora y tercera se archiva en Sacramento. Caducidad del informe: 7 días; dentro de ese plazo puede apelarse con video 60 fps y certificado neurotrauma.
Quita: método rápido

Agua fría + jabón neutro, 20 segundos; repite tres veces. El vaselín corriente se disuelve a 32 °C; si el residuo persiste, aplica 70 % alcohol con algodón en círculos ascendentes.
- 1 cucharadita de aceite de coco orgánico tibia
- 2 gotas de limón exprimido
- Remueve con una gasa estéril; en 8 s el protector está fuera sin irritar.
Los preparadores físicos del Xtreme Cage usan toallas desechables impregnadas con 0,5 % de clorhexidina; basta un pase único para arrastrar la capa grasa sin dejar microgránulos.
- Humedece disco de algodón con tónico sin perfume.
- Pasa de centro a fuera, una sola dirección.
- Seca con aire frío del secador a 15 cm.
Mezcla 1 parte de glicerina vegetal y 3 de agua destilada en spray; vaporiza, espera 10 s, deslízate una espátula de silicona y levantarás el resto en un solo movimiento.
Si el cutis reacciona con rojez, aplica una compresa de manzanilla a 4 °C durante 45 s; cierra poros y neutraliza cualquier resto antimicrobiano.
Preguntas frecuentes:
¿Qué es esa «pasta» blanca que se ve en la ceja o la mejilla de los peleadores justo antes de salir a la jaula?
Es petróleo sólido, una mezcla de vaselina y parafina que los cutmen aplican con palitos de madera. Cierran los poros, hace que la piel se deslice y evita que los primeros cortes se abran más. En España lo venden como “Vaselina sólida para boxeo”; un bote de 30 g ronda los 6 € y basta para varias peleas.
¿Por qué algunos llevan la cara casi blanca y otros solo un toque en la nariz?
Depende del historial de cicatrices. Si un luchador se abrió la ceja dos combates atrás, el cutman sella toda la zona con dos capas gruesas. Quien no tiene heridas recibe solo una fina película en los pómulos para reducir el roce de los guantes. En los pesos welter, por ejemplo, el promedio es de 1,2 g de petróleo por rostro; en pesos pesados, 2,5 g.
¿Se lo quitan entre asaltos o se acumula toda la noche?
El cutman lo retoca, no lo retira. Con un algodón humedecido en adstringente de hamamelis quita sudor y sangre, vuelve a aplicar una capa fina y listo. En cinco segundos está de nuevo protegida la herida. Entre round y round no se permite más de 40 ml de producto nuevo, así que el peso del “extra” en la cara no supera los 0,3 g por asalto.
¿Pasa alguna vez que se les caiga dentro del ojo y les nuble la vista?
Rara vez. La normativa de la UFC obliga a usar fórmulas sin perfumes ni mentol, con punto de fusión 45-48 °C; al sudar, el exceso migra hacia los lados de la cabeza, no hacia abajo. Solo hubo un caso documentado: en el UFC 223, un cutman excedió la cantidad y Michael Chiesa tuvo que enjuagarse con solución salina entre asaltos. Desde entonces, los inspectores pesan los botes antes y después de cada combate.
¿Puedo usar la misma vaselina para entrenar en mi gimnasio o hay algo más barato y igual de útil?
Para sparring te vale la vaselina común de farmacia, pero mezcla 70 g de vaselina blanca con 30 g de cera de abejas fundida; la dejas enfriar y tienes 100 g de sellador casero que cuesta menos de 2 €. Aplica una cantidad del tamaño de una lenteja sobre la línea de la ceja y extiende con el dedo índice. Dura toda la sesión de boxeo y se quita con jabón neutro al terminar.
¿Qué es exactamente la “vaselina” que veo que le ponen a los peleadores entre asaltos y para qué sirve?
Es vaselina clínica simple, igual que la del botiquín doméstico, pero aplicada con un cuchillo de plástico o un dedo enguantado. Reduce el roce de la piel contra el guante, disminuye la rozadura de los cortes y hace que la sangre coagulada no se reabra con facilidad. Además, al bajar la fricción, los golpes resbalan un poco y no entran tan “limpios”, lo que puede evitar que se abra una ceja o un pómulo.
¿Por qué a veces el cutman frota un palito de alcanfor antes de pasar la vaselina?
El alcanfor produce una ligera irritación que aumenta el flujo de sangre en la zona y “enciende” la piel: así el tejido se tensa y el área hinchada se compacta. Eso permite que la vaselina se adhiera mejor y el contorno quede más rígido, reduciendo el riesgo de que un nuevo impacto abra la herida. No es magia: solo mejora unos segundos la tensión del tejido y da tiempo a que el siguiente round empiece sin sangre fresca.
¿Puedo usar la misma combinación de vaselina y alcanfor si entreno boxeo amateur o es solo cosa de la UFC?
Puedes usarla, pero con cuidado. En la mayoría de federaciones amateur la vaselina está permitida, el alcanfor también, pero solo en cantidad mínima y sin dejar residuos blancos visibles. Antes de una pelea reglamentada avisa al árbitro y al médico de esquina: si pasas el límite te pueden quitar puntos o hasta descalificar. Para entrenar en el gimnasio, basta con una capa fina de vaselina y, si acaso, un toque de alcanfor en el arco de la ceja; nunca dentro de la nariz o cerca de los ojos.
¿Qué pasa si al peleador se le cae la vaselina durante el combate? ¿Puede el rival quejarse de que está “resbaladizo”?
Sí, puede quejarse y lo hacen. Si el árbitro ve que el guante del oponente se resbala demasiado al intentar agarrar o golpear, para la pelea, limpia la cara del acusado con toalla húmeda y, si hace falta, le quita el exceso con una gasa. En casos extremos puede descalificar al corner que haya pasado de lista con la cantidad. Por eso los cutmen aplican solo una película fina: protege sin convertir al peleador en un jabón andante.
