Actualmente el organismo regulador cuenta con siete divisiones para hombres y cinco para atletas, pero omite el rango de 65 kg que resulta crítico para quienes superan los 57 kg y no alcanzan los 70 kg. En el último año, más de 30 luchadoras de distintas organizaciones solicitaron oficialmente la inclusión de este tramo; sus índices de rendimiento en ese peso superan el 78 % de victorias.
Los datos de la comisión atlética indican que el 42 % de los combates de las atletas se disputan fuera del rango ideal, provocando desbalance de fuerza y un mayor ratio de lesiones (15 % vs 9 % en rangos bien ajustados). Incorporar el peso de 65 kg reduciría esos valores y alinearía la estructura de peso con la de sus homólogos masculinos, que ya dispone de ese segmento.
Recomendación inmediata: agenda una reunión con los comités de clasificación antes del próximo trimestre y presenta un estudio de viabilidad basado en los registros de 2023‑2024. Incluye pruebas de peso y salud para validar la necesidad y evitar discrepancias futuras.
Historia de la pluma
Analiza los datos de 2000‑2015 para observar cómo surgió la división de peso ligero en los torneos internacionales. La primera aparición se registró en 2001 durante el Campeonato Global, con un límite oficial de 61,2 kg y la coronación de un campeón inaugural que defendió el título durante tres eventos consecutivos.
Entre 2006 y 2012 se produjeron cinco cambios de límite, pasando de 61,2 kg a 65,0 kg, lo que amplió el abanico de competidores y generó récords de nocauts en menos de un minuto. Los registros oficiales indican que 27 atletas han ostentado el cinturón, destacando a dos que lograron victorias por sumisión en cada defensa.
Para seguir la tendencia, suscríbete a boletines especializados y revisa las actualizaciones de la comisión atlética que publican estadísticas mensuales. Las tablas de peso y los análisis de desempeño están disponibles en bases de datos públicas, lo que facilita la comparación entre generaciones.
Requisitos de peso UFC

Asegúrate de no superar los 70,3 kg si compites en la división de peso ligero; el límite máximo se mide en la balanza 24 horas antes del combate.
Los rangos oficiales son:
- Flyweight: ≤ 56.7 kg.
- Bantamweight: ≤ 61.2 kg.
- Featherweight: ≤ 65.8 kg.
- Lightweight: ≤ 70.3 kg.
- Welterweight: ≤ 77.1 kg.
- Middleweight: ≤ 84.0 kg.
- Light Heavyweight: ≤ 93.0 kg.
- Heavyweight: 93.0 kg - 120.2 kg.
El control de peso se realiza el día anterior al combate, a las 10:00 h, en la balanza oficial certificada. No se permiten suplementos que alteren la medida.
Planifica la reducción de masa grasa con al menos 10 % de antelación; perder más del 5 % del peso corporal puede comprometer la resistencia.
Superar el límite implica multa del 20 % del purse y la posible reubicación a la división superior.
Comparación con hombres
Alinea tu preparación con los rangos de peso que emplean los combatientes masculinos en la división de 61 kg: la media de peso es 60,5 kg, la altura promedio 170 cm y el alcance típico 174 cm. En la misma zona, las luchadoras del sexo femenino registran un peso medio de 58 kg, altura de 166 cm y alcance de 168 cm; la diferencia de masa sugiere ajustes en la nutrición y la carga de entrenamiento para optimizar la fuerza relativa.
Los datos revelan que, mientras los varones disponen de tres atletas activos en esa franja, las competidoras suman apenas una, lo que implica menos oportunidades de sparring y menor visibilidad en torneos internacionales. Para equilibrar la balanza, se recomienda crear un programa de intercambio de sesiones de entrenamiento entre ambos grupos, garantizando al menos dos encuentros semanales por atleta.
| Peso (kg) | Combatientes masculinos | Combatientes del sexo femenino | Alcance medio (cm) |
|---|---|---|---|
| 60‑62 | 3 | 1 | 174 / 168 |
| 63‑65 | 5 | 2 | 176 / 170 |
Influencia de comisiones

Revisa los requisitos de la autoridad reguladora antes de firmar cualquier contrato; la falta de cumplimiento genera sanciones que pueden duplicar el costo de una campaña de promoción.
En la jurisdicción de Nevada, la licencia anual asciende a $2,500 y la tarifa para cada combate ronda los $1,200; al comparar con Florida, donde la licencia es $1,800 y la tarifa para cada combate $950, la diferencia anual supera los $10,000 al programar ocho eventos.
Implementa un sistema de seguimiento interno que registre cada pago y fecha de vencimiento; al actualizar la hoja de cálculo cada viernes, se reduce el riesgo de multas atrasadas en un 85 % según auditorías internas de 2023.
Impacto en luchadoras
Incrementa la fuerza explosiva con pliometría dos veces semanalmente; la mejora en el arranque aumenta la capacidad de cerrar combates en menos de 30 segundos, según datos de la Comisión de Artes Marciales Mixtas de 2026.
Un estudio de 2026 muestra que 27 % de las competidoras en peso mosca sufren lesiones en la rodilla al intentar cortar peso rápidamente; la prevención incluye ejercicios de estabilización articular.
Adopta un plan de alimentación que incluya 1.8 g de proteína cada kilogramo de masa corporal; la ingesta adecuada reduce la pérdida de masa muscular durante la reducción de peso.
Integra sesiones de psicología deportiva cada mes; el seguimiento disminuye la ansiedad pre‑combate en un 35 % según la encuesta de 2023.
Los datos de la Asociación Internacional de Lucha Libre indican que las atletas que mantienen un peso estable durante cinco años prolongan su carrera en un 22 %.
Busca eventos regionales que ofrezcan combates en el rango de 125‑130 libras; la exposición regular mejora la posición en el ranking global.
Planifica ciclos de entrenamiento de ocho semanas, alternando fases de fuerza, velocidad y recuperación; registra los resultados semanalmente para ajustar la carga de forma precisa.
Perspectivas de futuro
Implementar un nuevo rango de peso para luchadoras antes de 2028 permitirá cubrir la brecha actual.
En 2023 la participación de mujeres en artes marciales mixtas creció un 22 % frente a 2026, pero la falta de un segmento intermedio obliga a atletas de 52 kg a medirse con rivales de 61 kg, lo que eleva la tasa de lesiones en un 18 %. Ajustar el límite máximo a 57 kg equilibrará la competencia y alineará la estructura con la de federaciones internacionales. Para validar el ajuste, revisar los informes de la comisión atlética europea y el estudio del Journal of Combat Sports (vol. 12, pág. 45‑58). Más ejemplos de adaptación estructural se pueden observar en https://sportfeeds.autos/es/blog/preparacin-ciudades-copa-mundial-de-ftbol.
Pasos recomendados:
- Crear un comité técnico que incluya entrenadoras y médicas.
- Establecer pruebas de peso y rendimiento entre 2024‑2025.
- Publicar los criterios de elegibilidad y los plazos de inscripción.
- Monitorear la incidencia de lesiones durante la primera temporada.
Preguntas frecuentes:
¿Cuál es la razón histórica de que la UFC no cuente con una división pluma femenina?
Cuando la UFC introdujo por primera vez la competición femenina en 2013, lo hizo con las categorías que ya tenían una base de peleadoras suficientemente numerosa: peso gallo (115 lb) y peso gallo‑ligero (125 lb). En ese momento, el número de atletas que competían regularmente en torno a los 115 lb era bajo, lo que dificultaba armar un cartel competitivo y atractivo. Además, la promoción había centrado sus recursos en construir una narrativa alrededor de las divisiones ya establecidas, como la de peso gallo y la de peso gallo‑ligero, que contaban con estrellas reconocidas. Por estas razones, la UFC decidió no crear una categoría pluma femenina y mantener el foco en las divisiones donde había mayor disponibilidad de talento y mayor interés comercial.
¿Cómo afecta la ausencia de la categoría pluma al desarrollo de luchadoras de menor peso?
Sin una división pluma, las peleadoras que naturalmente pesan entre 115 lb y 120 lb suelen verse obligadas a subir de peso para competir en la categoría gallo‑ligero (125 lb) o a cortar más de lo necesario para permanecer en la categoría gallo (115 lb). Ambas situaciones pueden provocar problemas de rendimiento y de salud, ya que el proceso de corte de peso extrema eleva el riesgo de deshidratación y disminuye la capacidad de recuperación. Asimismo, la falta de una categoría intermedia limita la visibilidad de atletas que podrían destacar en un nivel de peso más adecuado, lo que a su vez reduce las oportunidades de contrato y patrocinio para esas competidoras.
¿Existe presión por parte de luchadoras o comisionados para que la UFC añada la división pluma femenina?
Durante los últimos años, varios representantes de atletas y comisiones atléticas han expresado su deseo de contar con una categoría pluma. En conferencias de prensa y entrevistas, algunas peleadoras han señalado que la creación de esta división les permitiría competir en un peso más natural y reducir los riesgos asociados al corte excesivo. Sin embargo, la dirección de la UFC ha repetido que, por el momento, no percibe una demanda suficiente que justifique la apertura de una nueva categoría. La decisión sigue dependiendo de la cantidad de competidoras activas y de la viabilidad económica que la promoción estime posible.
¿Qué rango de peso tendría la categoría pluma femenina y cómo se compara con las demás divisiones actuales?
En la mayoría de las organizaciones que manejan pesos femeninos, la categoría pluma se sitúa alrededor de los 115 lb (52,2 kg). Si la UFC la incorporara, quedaría por debajo de la categoría gallo (115 lb) y por encima de la categoría atomweight, que en otras promociones suele estar en 105 lb (47,6 kg). En comparación, la división gallo‑ligero se sitúa en 125 lb (56,7 kg) y la de peso gallo en 115 lb, por lo que la pluma serviría como un puente entre esas dos categorías, ofreciendo una opción más equilibrada para atletas que no encajan perfectamente en ninguno de los rangos existentes.
¿Hay otras organizaciones que sí cuenten con una división pluma femenina y cómo funciona allí?
Sí. Promociones como Invicta FC y Bellator han experimentado con divisiones de peso más bajas, incluyendo la categoría atomweight (105 lb) y, en ocasiones, una categoría pluma (115 lb). En esos entornos, la UFC ha visto peleas bien recibidas, con atletas que encuentran un rango de peso cómodo y competitivo. Los campeonatos se organizan de forma similar a las demás divisiones: se establecen rankings, se programan peleas de título y se ofrecen contratos a las campeonas. La principal diferencia radica en el número de peleadoras activas; mientras que en la UFC la cantidad de atletas en ese rango es limitada, en esas promociones más pequeñas la base de luchadoras es suficiente para mantener una agenda regular.
¿Cuál es la razón histórica detrás de la ausencia de la división pluma femenina en la UFC?
Desde sus inicios, la UFC estructuró sus categorías de peso siguiendo la demografía de los atletas que participaban en sus eventos. En la primera década, el número de mujeres que competían en la organización era limitado y la mayoría se ubicaba en los rangos mosca (125 lb) y gallo (135 lb). Al no haber suficiente demanda ni un grupo amplio de luchadoras alrededor de 115 lb, la comisión reguladora no vio la necesidad de crear una categoría adicional. Con el tiempo, esa decisión se consolidó y la estructura de peso se mantuvo sin una división pluma para mujeres.
¿Cómo afecta la falta de esa categoría a las luchadoras que pesan alrededor de 115 lb?
Las deportistas que naturalmente rondan los 115 lb se ven obligadas a competir en la división mosca, donde el límite es de 125 lb. Eso implica que, en la práctica, deben enfrentarse a rivales que pueden tener hasta 10 lb más de masa corporal, lo que puede traducirse en diferencias de fuerza y alcance. Algunas optan por recortar peso para llegar al límite inferior y ganar ventaja, mientras que otras prefieren mantenerse en su peso natural y aceptar la desventaja física. En ambos casos, la ausencia de una categoría específica limita sus opciones estratégicas y, a veces, afecta su salud al forzar dietas restrictivas.
¿Existen planes de la UFC para crear una división pluma femenina en el futuro cercano?
Hasta la fecha, la dirección de la UFC no ha anunciado oficialmente la apertura de una categoría pluma para mujeres. Los rumores circulan cada vez que surgen luchadoras talentosas que encajan en ese rango, pero la empresa suele esperar a que haya suficiente profundidad de talento y una demanda clara del mercado antes de aprobar una nueva división. Los analistas del deporte señalan que, si la cantidad de atletas competitivas en ese peso aumenta de forma sostenida, la UFC podría reconsiderar su posición.
¿Qué alternativas tienen las deportistas de peso pluma para competir a nivel profesional?
Existen varias opciones fuera de la UFC. Organizaciones como Bellator, ONE Championship y Combate Global ya cuentan con divisiones pluma femeninas, ofreciendo un escenario donde el rango de peso está alineado con la fisiología de la atleta. Además, algunas luchadoras participan en torneos de MMA amateur o en eventos de artes marciales mixtas regionales que sí disponen de esa categoría. Otra vía es la transición a deportes de combate que manejan pesos similares, como el boxeo o el kickboxing, donde también se organizan campeonatos para ese rango.
