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Los abogados laboralistas coinciden: llamar a un trabajador de baja no siempre es acoso, pero tiene un límite

Seguro que alguna vez has estado de baja médica y has temido que tu empresa te llame para preguntar por tu estado de salud. Sandra Sanz, empresaria y propietaria de varias franquicias de Granier en Zaragoza, ha reabierto el debate sobre las bajas laborales.

Y es que Sandra ha cuestionado que algunos trabajadores permanezcan meses de incapacidad laboral sin informar personalmente a la empresa acerca de su evolución médica.

Como puedes imaginar, sus declaraciones han generado numerosas reacciones, entre ellas las del abogado laboralista Miguel Benito Barrionuevo, quien ha querido aclarar qué dice la normativa al respecto. ¿No se trataría de una vulneración al derecho de privacidad?

El experto explica que un trabajador no está obligado a mantener informada a la empresa sobre el proceso de recuperación mientras permanezca de baja médica. La única comunicación que debe hacer es la inicial, ya que la empresa puede tardar unos días en recibir la notificación oficial de la incapacidad temporal por parte de la Seguridad Social y necesita organizar el trabajo.

A partir de ese momento, es la propia Seguridad Social la que mantiene informada a la empresa sobre la situación administrativa de la baja. El organismo comunica aspectos como la duración estimada o las revisiones médicas previstas, aunque en ningún caso revele el diagnóstico o la enfermedad.

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Los empleados faltan al trabajo casi un día al mes por baja médica, el doble que hace 10 años.
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Barrionuevo también responde a una cuestión que genera muchas dudas entre empresarios y trabajadores: ¿puede un jefe llamar a un trabajador mientras esté de baja?

Su respuesta es afirmativa, aunque existen matices: interesarse por el estado de salud de un empleado desde un punto de vista humano no constituye acoso. De hecho, considera que la mayoría de las personas son capaces de distinguir si hay una preocupación de verdad o cuando el contacto busca presionar para acelerar la reincorporación.

Ahí es donde marca el límite la legislación. Insistir de forma reiterada, solicitar información médica que no corresponde facilitar o presionar al trabajador para que vuelva antes de recibir el alta sí podría tener consecuencias legales.

Fuente original: www.sport.es →