En el Girona se ven capaces de asaltar el Santiago Bernabéu. Después de derrotar al Villarreal y dar un enorme paso hacia la permanencia, el equipo catalán quiere alargar la mala racha del Real Madrid que llega a este enfrentamiento tras perder contra el Bayern de Múnich en la ida de los cuartos de final de la Champions League.
En ese sentido, Míchel comentó en la rueda de prensa previa al partido que "jugar en el Bernabéu nunca es fácil". "No miro ni la clasificación ni lo que un equipo ha de jugar antes o después. Miro al partido y jugar en el Bernabéu nunca es fácil, todo lo contrario. Lo normal es que sea un partido de sufrimiento y hemos de ir con esta sensación. El Madrid lidera muchas cosas de ataque, recuperación de pelota, tiros a puerta... puede ser con el Barça ante los equipos que es más difícil jugar. Nunca es un buen momento para jugar en el Bernabéu", señaló.
El preparador del Girona también definió las bajas para visitar al Madrid: "Vanat no jugará más esta temporada por su lesión. Estará diez semanas de baja y es importante. Más o menos Stuani está cogiendo una mejor versión después de su lesión, como Abel. Blind tiene molestias. Hoy hizo una parte de entrenamiento sin balón y hemos de pensar para mañana si está para jugar o no. No es baja segura, pero es difícil que llegue al partido. Después tenemos las bajas de larga duración de Juan Carlos, Ter Stegen, Portu y Van de Beek".
A nivel personal, el técnico madrileño confesó que "la realidad es que siempre miro al entrenador que me enfrento. Pienso cómo juega, las diferencias que tiene el Madrid ahora con el nuevo entrenador y la manera de intentar parar su juego y la posibilidad de hacerle daño". "Si me gusta jugar en el Bernabéu? Me gusta, siempre, jugar en Montilivi. Es el escenario donde quiero jugar siempre. Ir al Bernabéu está muy bien, pero miro a su entrenador y al equipo rival. No más. Mi concentración no depende del escenario en el que esté", agregó.
Además, señaló que poco o nada tendrá que ver con el empate logrado en la primera vuelta de la Liga, sobre todo por el cambio de entrenador del Real Madrid: "Es diferente porque ahora hay otro entrenador. Ahora juegan con los laterales más largos, el centro del campo va entre la defensa y el lateral para poder salir con la pelota en 2+3. Arriba juegan de manera diferente. El Madrid ha cambiado y no será lo mismo que en la primera vuelta".
Preguntado por las necesidades y las posibilidades del Madrid, Míchel admitió que "tiene opciones de ganar LaLiga". "Tiene que ir a jugar al Camp Nou aún y el Madrid ha de ganar cada partido. Tiene esa exigencia. Después de una derrota, más. Espero la mejor versión del Real Madrid porque tiene tiempo de recuperación para la vuelta de la Champions. Necesitan ganar en LaLiga porque están a siete puntos y no tienen margen de error. Pero nosotros también necesitamos los puntos", argumentó.
También se pronunció sobre Mbappé y las críticas que recibe: "Es la exigencia de los mejores jugadores del mundo. Es el máximo goleador de LaLiga. Es un jugador diferencial y es de los mejores delanteros del mundo con Kane. Es muy difícil de parar, con muchos registros. Estos jugadores conviven con la exigencia y cada tres días saben que tienen un examen, pero son capaces de rendir. Me espero la mejor versión del Madrid porque después de una derrota necesita ganar. El margen de error del Madrid ya es cero".
Por último, habló sobre su crecimiento personal a lo largo de la temporada, aunque sigue sin profundizar en su posible renovación. "Durante esta temporada he aprendido mucho en todos los sentidos, en el personal y profesional. Nos hemos dado un tiempo para decidir porque lo necesitaba. Pero estoy muy agradecido al club. Hemos estado 16 jornadas en descenso y el club siempre ha pensado que yo era la solución. Esta confianza no la tienen todos los entrenadores de LaLiga ni del mundo. Esto siempre lo tengo en mi cabeza para lo que pase después. Necesito confianza y un proyecto y aquí el club siempre me lo ha dado", explicó.