Aunque hubo riesgo de que se suspendiese el partido por las fuertes nevadas caídas sobre Baviera en las últimas horas, el Allianz se vistió de gala para homenajear a Harry Kane, que celebró haber alcanzado los 500 goles en su carrera anotando otro doblete capital en la victoria del Bayern (3-2) sobre el Eintracht de un Albert Riera al que, sin embargo, dio vida para acabar cayendo de pie.