El Real Zaragoza, a través de Juan Forcén, el consejero con mayor peso actualmente en la entidad, acomete ya los cambios que pretende llevar a cabo en tanto en el equipo como el club para hacer frente a la crisis más importante en la historia de la entidad. Uno de ellos ya está decidido y ultimado: el despido inmediato de Rubén Sellés, que dejará de ser en las próximas horas entrenador del Zaragoza, al que deja a ocho puntos de la permanencia después de una sola victoria en las doce últimas jornadas. A estas ahoras, el club no ha transmitido nada oficial al técnico, aunque su entorno da por seguro el despido.
La destitución del valenciano, que tenía contrato hasta final de curso con otro año más si se lograba la salvación, no será la única. Porque el club pretende liquidar también al director deportivo, Txema Indias, al que se responsabiliza de la confección de una plantilla que no ha dado la talla en ningún momento y, sobre todo, de un mercado invernal determinante en el que el fichaje de Agada, tras cuatro meses sin jugar, fue el colmo.
SIn embargo, el finiquito del donostiarra no es tan fácil de asumir como el de Sellés. Con un año más de contrato, el Zaragoza intenta encontrar la fórmula que derive en un acuerdo de rescisón que, en principio, no se presenta fácil.
En esta tesitura, con el club a punto de reeditar la doble destitución conjunta que ya acometió cuando despidió a MIguel Ángel Ramírez y a Juan Carlos Cordero, la intención del Real Zaragoza es resolverlo todo entre este domingo y el lunes. Con Luis Carlos Cuartero como principal intermediario, el deseo es que Lalo Arantegui asuma la dirección deportiva, pero el regreso del aragonés no se presenta sencillo.Y es que Lalo, con una agencia de representación propia, exige varios aspectos ineludibles para aceptar el regreso, entre ellos, plena autonomía, cero injerencias desde arriba de ningún tipo y mando en plaza para crear un grupo de trabajo propio presidido por figuras aragonesas en la secretaría técnica y también en la dirección de la cantera.
Alguna de esas condiciones impuestas por Lalo se consideran difíciles de satisfacer a corto plazo desde el club, lo que podría dificultar una negociación que la SAD querría cerrar en cuanto se logre acordar la salida de Indias. No quiere Forcén, que negocia con Lalo a través de Cuartero, repetir el vacío de poder que asoló al Zaragoza tras la marcha de Cordero por esperar durante tres meses a que Indias, que no estuvo en el palco el sábado ante el Burgos, se desvinculara del Leganés.
En todo caso, la remodelación no se quedará ahí, aunque el resto de movimientos apuntan a realizarse a medio-largo plazo. Entre ellos figurarian las posibles salidas del consejero Mariano Aguilar y el director general Fernando López, aunque en ambos casos se esperaría a final de temporada, aunque no se descarta ningún escenario. De momento, Sellés no dirigirá más al Zaragoza y Txema Indias apunta a correr su misma suerte, con Lalo Arantegui como principal candidato a regresar a una dirección deportiva que ya ocupó durante más de tres años y a la que estuvo a punto de volver hace un par de años, pero, entonces, la propiedad acabó eligiendo a Cordero.