La voz de Samuel Sánchez suena serena. Al otro lado del teléfono, Dubái mantiene su pulso, con esa normalidad vigilada que se ha instalado en los últimos días. El campeón olímpico en Pekín 2008 vive en la zona del canal, cerca de Bussines Bay y Dowtown. Un entorno residencial que ha escuchado estruendos, pero que no se ha detenido. El fin de semana, eso sí, fue movido por la situación política.